Escasa presencia de poceñ@s en una concentración cuyas demandas tambien les afectan directamente.
Más de mil personas se han concentrado este domingo en la Plaza Mayor de Baza, para denunciar el deterioro del Hospital de Baza, y exigir soluciones ante lo que califican como un progresivo desmantelamiento de la sanidad pública en el norte de la provincia de Granada. La movilización, convocada por la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública del Nordeste de Granada, ha reunido a vecinos procedentes de numerosos municipios de las comarcas de Baza y Huéscar además de representantes de colectivos ciudadanos, sindicatos y organizaciones políticas como PSOE, IU o Compromiso por Baza.
La portavoz de la plataforma, Mariana Palma, aseguró que la concentración había servido para «alzar la voz de los habitantes de la zona de influencia del Hospital de Baza» y alertar sobre una situación que, según denunció, se ha vuelto cada vez más insostenible. A su juicio, los recortes acumulados y una nefasta gestión, han reducido la disponibilidad de especialistas y afecta al funcionamiento de varios servicios, con consecuencias directas para los pacientes. La plataforma también denunció que el hospital atraviesa un proceso de debilitamiento progresivo. Con reducción de profesionales en diversas especialidades, el deterioro de servicios hospitalarios y el incremento de las listas de espera son síntomas de una pérdida real de capacidad asistencial.
Según los datos expuestos durante la protesta, a modo de ejemplo la especialidad de otorrinolaringología acumulaba cerca de 1.800 pacientes pendientes de consulta y una demora media de 186 días, muy por encima de los 60 días que establece el decreto. Los organizadores advirtieron además de que el problema resultaba especialmente grave en una comarca extensa, con municipios dispersos y una población cada vez más envejecida, para la que el hospital de Baza constituye el principal referente sanitario.
Las críticas no se limitaron al ámbito hospitalario. Profesionales sanitarios señalaron que el deterioro también afectaba a la Atención Primaria, donde la falta de recursos y personal estaba generando una creciente sobrecarga asistencial en los centros de salud de la zona.


